| Perfil
de DANIEL DAY LEWIS
por
Silvia Manso
|
DANIEL DAY LEWIS.
Aunque de nacionalidad irlandesa,
Daniel Michael Blake Day-Lewis
nació en Londres en 1957. Siendo hijo del célebre poeta irlandés
Cecil Day-Lewis
y de la actriz Jill Balcon,
nieto del magnate de la industria cinematográfica británica
Sir Michael Balcon y
hermano de la directora de cine documental Lydia
Tamasin Day-Lewis, no es de extrañar
que Daniel se interesara por el mundo de las candilejas desde edad muy
temprana. Así, tras terminar la enseñanza elemental, comenzó
sus estudios de interpretación en la Bristol
Old Vic School, prestigiosa
escuela de teatro donde se formaron otros actores británicos como
Jeremy Irons
o Miranda Richardson.
Con catorce años hizo
su debut cinematográfico en
Sunday Bloody Sunday
(1971), aunque no volvería a aparecer en la gran pantalla hasta
pasados once años, con una breve interpretación en Gandhi
(1982), período durante el cual se dedicó exclusivamente
al teatro trabajando con las compañías Bristol
Old Vic y Royal
Shakespeare.
Su primer papel destacado en
una película fue el de John Fryer en The
Bounty (1984), aunque
su consagración se produciría dos años más
tarde, con Mi hermosa
lavandería (1985)
y Una habitación
con vistas (1986).
Ambas películas se estrenaron el mismo día en Nueva York,
hecho que resultó muy favorable para Day-Lewis, ya que la crítica
neoyorquina se volcó en él, resaltando su notable capacidad
para cambiar de registro y proclamándole como la revelación
del momento.
Tras estas brillantes interpretaciones
realizó algunos trabajos teatrales y televisivos con el director
Richard Eyre
e intervino en La Insoportable
levedad del ser (1988)
de Philip Kaufman,
así como en la fallida Stars
and Bars (1988) - traducida
en España como Un
señorito en Nueva York-
hasta que llegó su papel definitivo en Mi
pie izquierdo (1989),
donde interpreta al escritor irlandés Christy
Brown, cuadrapléjico, y con
el que ganó el Oscar al mejor actor.
Poco después de ganar
la estatuilla, volvió a los escenarios para trabajar con The
Royal National Theatre encarnando
a Hamlet, pero tuvo que abandonar la producción una vez empezada
debido al agotamiento que le había producido el febril ritmo de
trabajo de los meses anteriores. Esta pausa se alargaría hasta 1992,
año en el que decidió tomar parte en la película El
último mohicano,
que supuso un fracaso de crítica pero un éxito de taquilla.
Con su trabajo en La
edad de la inocencia
(1993) tuvo la oportunidad de conocer al director Martin
Scorsese, con el que forjó
una amistad que ha durado hasta ahora y que fue decisiva para que Day-Lewis
participara diez años más tarde en uno de los proyectos más
ambiciosos de Scorsese, Gangs
of New York (2002).
El mismo año en el que
trabajó en La edad de la inocencia se puso a las ordenes de Jim
Sheridan para rodar En
el nombre del Padre
(1993), con la que ganó su segunda nominación al Oscar.
Por su capacidad camaleónica
para sumergirse en sus personajes ha sido varias veces comparado con Robert
de Niro. En La
insoportable levedad del ser
estudió checoslovaco para poder aportar un acento creíble
a su personaje. Para preparar el protagonista de Mi
pie izquierdo vivió
durante semanas en una silla de ruedas. El personaje de Bill "el carnicero"
de Gangs of New York
requirió de un cursillo intensivo de carnicería... Y así
un largo etcétera que demuestra la minuciosidad con la que le gusta
preparar sus personajes.
Sin embargo, además
de su profesionalidad, Daniel Day-Lewis
se ha caracterizado también por tener un carácter huraño
y excéntrico que, lejos de mantener alejado el interés de
la prensa sobre su vida privada como ha sido siempre su deseo, ha avivado
aún más si cabe el interés por él. Por todos
es conocida su fama de conquistador, sobre todo entre sus compañeras
de trabajo, con un extenso currículo en el que se pueden leer nombres
como Juliette Binoche,
Winona Ryder
o Isabelle Adjani.
Con ésta última tiene un hijo, fruto de una prolongada relación
a la cual Day-Lewis puso fin nada más conocer el estado de buena
esperanza de Adjani.
Actualmente, está casado
con la actriz, directora, coreógrafa y escritora Rebecca
Miller, hija del escritor Arthur
Miller, con la que tiene dos hijos,
y a la que conoció trabajando en El
crisol (1997), filme
basado en una novela de Miller.
Ha vivido cinco años
retirado del mundo del celuloide y alejado de la civilización en
un pequeño pueblecito italiano trabajando de zapatero. Durante ese
tiempo se ha permitido rechazar papeles como el de Aragon de El
Señor de los Anillos
(2002), hasta que su viejo amigo Scorsese le llamó para encarnar
al despiadado Bill de Gangs
of New York.
En cuanto al futuro cinematográfico
de este tozudo irlandés, es incierto, ya que tras su esperado regreso
a la gran pantalla, Daniel Day-Lewis
ha dejado clara su falta de interés por seguir en el mundo de la
interpretación.
Por Silvia Manso.
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