Entrevista
Illy Nes
¿Qué trama
se desarrolla en Días de invierno?
José Durán:
Pues la película es la historia de Lai, que es una chica que
pertenece a una banda criminal, que está enamorada hasta los huesos
de Invierno, su pareja de toda la vida. Invierno lo protagoniza
Paco Luque
y Lai, Alba Fer.
Es una pareja que vive en un mundo criminal; en ningún momento nos
preguntamos
por qué, simplemente están allí. Pertenecen a una
banda criminal que extorsiona, secuestra, asesina, etc. y toda la película
está perdida en el tiempo. No hay verificación de países
ni de años, es decir, sólo aparecen los personajes.
Entonces esta pareja se rompe; hay un intento de secuestro fallido;
en la primera media hora de film asesinan a Invierno, un acto un poco interrogante
porque hasta el final de la película no se va a saber bien. Entonces,
la vida de Lai cambia completamente. El gran capo de esta banda criminal
la somete a un cambio de identidad, la envía a un nuevo punto en
el mundo -en este caso en la costa, un pueblecito de la costa-, y allí
empieza a vivir: se dedica a pintar porque su padre había pintado
-era un pintor amateur-, a vender cuadros con una nueva identidad
y pasa totalmente desapercibida hasta que una noche conoce a Dante,
personaje que interpreta Josep
Pera, que es un escritor homosexual que esta casi como
ella. Perdió a su pareja hace setenta y seis días... Imagínate,
está en un punto de la vida muy crucial, en un punto de la vida
en que no sabe si va a salir. Y los dos se encuentran y reviven de nuevo.
Es un poco ese revuelo de Ave Fénix de dos personas que se van ayudar
en todo e incluso van a tener una relación sentimental entendiendo
que ella es heterosexual y él homosexual. Pero van a tener una relación
entraña, ambigua y sentimental, y el pasado regresará otra
vez a la vida de Lai. Supongo que sería, como fondo de cuestión,
que el pasado siempre te encuentra. Por mucho que quieras huir es muy complicado
deshacerse de un pasado tan marcado, tan acentuado como el que tiene Lai.
Según tengo entendido,
has tenido problemas para rodar escenas: has tenido que cortar calles para
mostrar la soledad de los dos personajes...
José Durán:
En rodaje en exteriores, para mí fue muy complicado porque contábamos
con un equipo de producción pequeño; pero, por ejemplo, en
todas las escenas de mar nosotros no queríamos que se identificara
ningún mar, por ejemplo, que pasa en Cataluña, que fuera
una ciudad de Cataluña. Entonces las costas no tenían
ningún rótulo, no había ningún extra, no había
ningún detalle que nos hiciera darnos cuenta de que estábamos
en el 2004. Cualquier persona que viera esta película en Francia,
en Guatemala, en China puede pensar que la película ha pasado en
la costa de cualquier país, con una luz de cuento, una luz de invierno
pero levemente soleada. Era muy complicado eso y, por ejemplo, las escenas
de calle, más todavía. En las escenas de calle hay una complicación
añadida, porque, por ejemplo, hay persecuciones de coche, asesinatos
en una vía del tren, un secuestro en la calle... Todo eso sin que
se vean locales comerciales, matrículas de coche ni extras, o sea,
que esto sí que supone una complicación extra. Pero,
bueno, rodando con mucha calma, con mucha paciencia, encontrando
muy bien la producción, sabiendo que en cada lugar podíamos
rodar aquí y allá, y pidiendo muchas ayudas y muchos
favores, yo creo que, en ese sentido, el resultado es fascinante, porque
vemos que los protagonistas están en un mundo totalmente perdido.
Tu currículo
está relacionado con el mundo del cine y la interpretación.
Días de invierno es tu primer largometraje, ¿has tenido
que pedir algún consejo?
José Durán:
Pues la verdad, más que pedir consejo, he escuchado mucho y
he observado a mucha gente. Lo que pasa es que yo estudié cine de
jovencito y sabía que tarde o temprano iba a dirigir. Tuve la idea
de hacer un cortometraje hace muchos años, pero no sabía,
a nivel de producción, porque era una historia bastante cara y finalmente
no lo pude hacer. Pero lo que sí que he hecho es escuchar a muchos
directores de Barcelona y Madrid por su
experiencia.
Y, en ese sentido, entender que el cine es un caos, una de las cosas que
más he querido controlar y que notas que es casi incontrolable,
por ejemplo, el control que tenía Kubrick con sus películas
es casi imposible, porque necesitas un material técnico y de dinero,
etcétera, imposible. Entonces tienes que subirte un poco en el caos
y aceptar que, por ejemplo, tomar una decisión que puede ser muy
importante te va de cinco segundos: de coger la cámara y ponerla
un pelín aquí o un pelín allá.
Sobre todo, de lo que te das cuenta en el cine es que es un arte en
el que comprarías el tiempo y te quedarías eternamente rodando
esa película. Nosotros hemos rodado durante dos años, pero
perfectamente podía haber rodado Días
de invierno en siete años, porque nunca tienes
el momento exacto. Cuando tú sabes que es la película de
tu vida, la que siempre has querido hacer, pues en tres meses te parece
todo pequeño, te parece insuficiente. He entendido a los maestros.
Por ejemplo, con esta película he entendido a Kubrick, un maestro
que es capaz de tirarse tres años rodando. Pues lo he entendido.
Porque dar el sí a algo es muy complicado, y más en una cosa
que va a ser eterna, para toda la vida, y que va a quedar ahí. No
es que se pueda rehacer como el teatro. También supongo que entiendo
a los escritores. En este caso, decir que sí a una obra tiene que
ser complicadísimo: siempre estarías cambiando comas o retocando
descripciones.
¿Cuáles
han sido tus influencias cinematográficas?
José Durán:
Pues la verdad es que en esta película se puede apreciar un
amor grande por el cine negro clásico americano, el cine negro de
los años treinta o cuarenta. Y también se nota mucho la tendencia
al cine melodramático europeo. Es una película que simula
bastante una película francesa: melodramática, muy dura,
muy bella plásticamente. Sobre todo muy dura, por lo que podría
parecerse al drama francés de toda la vida. Pero, sobre todo, mis
influencias reales son el cine español, porque pienso que tenemos
un cine fantástico. A pesar de que tengamos altos y bajos, tenemos
una serie de directores fantásticos y siempre se ha hecho buen cine
en España, lo que pasa es que no hemos contado seguramente con el
concepto
industrial
que han tenido en su tiempo, por supuesto, Estado Unidos; después,
Italia; ahora, por ejemplo, Francia. Nunca hemos tenido esa industria fuerte,
pero yo creo que me he fijado mucho en los españoles. Para mí,
gente como Berlanga, Rovira Veleta, Aranda, Almodóvar, Garci, Fernando
León o Julio Médem son grandes maestros, y yo me fijo
mucho en ellos, porque yo creo que en Europa y en el mundo entero el cine
español es puntero. Lo que pasa es que, si comparamos la producción
con la calidad, obviamente, de cien películas no es normal que salgan
más de quince buenas películas. Yo creo que hacemos un buen
cine aquí y en Francia aunque Estados Unidos es el que se lleva
la palma, pero porque tiene una producción terrible. Pero, para
mí, tenemos un gran cine. Pero de siempre, te lo digo de verdad.
Se habla mucho de la piratería
musical pero la piratería también esta haciendo mucho daño
al cine. ¿Qué opinas al respecto?
José Durán:
La verdad es que sí. Una de las bromas que me hacen mucho últimamente
es “¿Cuándo veremos tu película en el top
manta?”. Yo creo que a mí no me afectará mucho. Y digo
que no me afectará mucho porque es una película pequeña.
En ese sentido no es un Blockbuster, no es una película americana
que sí que es verdad que las hay cada día en el Top manta
y que supongo que hay que están perdiendo dinero o como mínimo
se está bifurcando mucho en cómo llega la película
al vídeo o al DVD doméstico. Sobre todo al DVD doméstico
porque cada vez se ven más dvd en las calles. La piratería
a través de Internet cada vez es mayor. Yo conozco un montón
de amigos que ven el cine americano mucho antes que yo porque lo bajan
de Internet... cosa que no me gusta. A mí me gusta ver el cine en
el cine y si no en DVD pero bien, con subtítulos etc.
Pero no es que no lo vea porque sea pirata, si no por que sinceramente
no me gusta. Cada uno que se apañe como pueda, pero yo creo que
va hacer daño y algo hay que hacer. Con la música está
semi destrozado todo, está afectando a los grupos pequeños
porque al grupo grande seguro que le da igual vender un millón de
discos que vender medio, porque el otro medio lo venden en conciertos,
en marketing o en publicidad. Al que realmente está haciendo
daño es a el que vende 20.000, 15.000 o 10.000 discos que ya no
tienen razón de existir. Supongo que en la película a largo
plazo a lo mejor se nota. Sobre todo se va a notar en el DVD doméstico.
Porque yo empiezo a conocer muchas familias que se compran las películas
de Walt Disney en el Top manta cuando antes era la película
de de navidad, la película del verano. Creo que hay que va hacer
bastante daño y habrá que cuidar eso, porque creo que la
libertad absoluta de la venta en la calle se a tener que cortar. Porque
sobre todo están quitándole el pan a estos músicos
que vendían 10.000-15.000 discos y que no tienen razón de
existir y vuelven otra vez a dar conciertos pequeñitos de pueblo
porque ni siquiera tienen la oportunidad de editar un disco.
¿Hay un antes y
un después tras tu experiencia como director en Días de
Invierno? ¿Qué destacarías especialmente de esta
experiencia?
José Durán:
Pues yo quería tener todo muy controlado y mira que lo hemos
hecho todo lo más controlado posible pero una de las cosas de las
que te das cuenta es que el cine es caótico. O sea que no puedes
evitar ese caos. Que el cine es caótico de por sí, porque
participan muchísimas personas y es el esfuerzo de mucha gente.
Entre otras cosas me he dado cuenta de que, y lo digo con total humildad,
que es igual de importante la persona que te trae el café a las
4 de la mañana en la playa como el foquista. Porque a las 4 de la
mañana cuando estás cansado de trabajar X horas ese café
con croissant puede hacer que trabajes cuatro horas más y
termines ese plano. O sea que una de las cosas que he visto es que es muy
importante cada persona del rodaje. Y más nosotros que hemos hecho
de todo.
Por ejemplo yo en esta película aparte de dirigir he hecho de
todo. Al ser una película independiente he llevado parte de producción
y diferentes aspectos pero una de las cosas que me he dado cuenta es que
cada persona es importante en un rodaje cosa que cuando lo ves desde fuera
puedes pensar…bueno es un pequeño técnico. Pues no. Ese pequeño
técnico puede arreglar un problema puede hacer que con ese cable
bien puesto no haya ningún problema con la luz durante todo el día
y si este cable está mal puesto por que falle ese técnico
se puede venir la luz abajo y tienes que empezar a iluminar seis horas
más. O sea que una de las cosas que me he llevado es la importancia
de persona a persona en un rodaje y segundo. Supongo que ya lo sabía
pero darme cuenta de que mi vida es el cine 24 horas vivo por y para el
cine que siempre he vivido por y para el cine. Después de rodar
te das cuenta de que tienes ansias de volver a rodar algo, de encontrar
un nuevo guión y que lo más fascinante que una persona puede
hacer... para mí es cine. Contar una historia mediante imágenes.
Yo creo que el cine ha sido el arte y entretenimiento más importante
del siglo XX y creo que lo va a ser también del XXI, y me parece
un arte absolutamente fascinante y sin límite. Yo creo que una de
las cosas que me he dado cuenta es que la fascinación mía
por el cine es terrible. Vivo por y para el cine y eso me sigue encantando
que después del rodaje de la película siga pensando igual.
¿Ha resultado difícil
conseguir la financiación para llevar a cabo la película?
José Durán:
Pues la verdad es que en parte sí, porque nació de una
financiación privada con ayudas de gente particular. Nosotros no
teníamos una empresa detrás, una productora de cine, con
lo cual lo que hicimos es que la producción era mía. Yo metí
una cantidad de dinero, por supuesto acudiendo a créditos. Y a partir
de hay una serie de personas que confían en el proyecto y como financiadores
particulares apoyaron la película con dinero extra. Nosotros
sabíamos
que una película independiente una de las razones de las razones
de ser película independiente es primero hacer la película
y después venderla. Nosotros no teníamos subvenciones, no
teníamos ayudas institucionales de ningún tipo. Y entonces
lo que hicimos fue poner una serie de dinero con créditos y gente
particular. Y a partir de ahí iniciamos la venta de la película
en el que estamos.
Ahora esta todo fantástico, creo que tenemos el 99% de acuerdos
cerrados con una seria productoras de Madrid y Barcelona. Y todo a salido
muy bien porque yo creo que la gente confió en la película
y el resultado para mí es fantástico. Pero también
es un riesgo grandioso porque al financiar la película particularmente
se te puede venir abajo y hay mucha gente. Además hay muchísimos
casos de personas que han perdido mucho dinero y que no han acabado la
película. Yo sabía que podía pasar, sabía que
era una cosa muy complicada y que la cantidad de dinero podía ser
mayor de lo previsto en un principio y que si se venía abajo se
venía abajo. Pero afortunadamente la gente confió: quien
tuvo que poner más dinero lo puso, me ayudó y a partir de
ahora la cosa está dando sus frutos y la película va a salir
con una serie de productoras muy interesantes con un nivel de publicidad
de cara al 2005. Y como película independiente que lo sigue siendo
va a tener una presencia en el estado español y en festivales internacionales
grande.
Illy Nes
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