¿Qué razón llevó a un joven
asturiano técnico de comunicaciones a terminar como actor?
Según mi psicóloga en un momento de crisis de identidad
elegí el camino de una rama de mi familia, la materna; eran muy
aficionados al arte en general (ópera, música, etc.…). Así
fue como un feliz día cualquiera de mi paso por la carrera de Ingeniero
de Telecomunicaciones me apunté a unas clases de interpretación.
Lo que en un principio fue una búsqueda inconcreta, sin saber bien
por y para qué, se convirtió en mi actual dedicación
y devoción. Ocurrió el día en el que Antonio Llopis,
uno de mis maestros, me ofreció hacer de Mefistófeles en
Fausto de Goethe para la Compañía Teatro de la Danza de Madrid.
Sin lugar a dudas es usted un gran profesional tanto en la gran pantalla
como sobre las tablas de un teatro... ¿Dónde se siente más
cómodo, dónde disfruta más?
Cómodo se está pocas veces. Es posible que en general
se tenga la impresión de que el mero hecho de interpretar, de realizar
el acto de actuar, resulte relativamente cómodo a poco que el intérprete
tenga facilidad para ser natural o para imitar vidas que no le son propias.
Por el contrario si se trata de tocar un instrumento musical o cantar un
aria, por poner dos ejemplos entre otros muchos posibles, la aparente dificultad
física de la interpretación traería asociada su propia
incomodidad.
Interpretar, en el caso
de los actores, es como cualquier otra forma de arte, un acto de inspiración
donde el instrumento es tu propio cuerpo (física y espiritualmente
hablando) y es la misma dificultad e inseguridad que provoca el obtener
un buen resultado, amén de la exposición innata al juicio
ajeno, la que provoca sin duda una gran incomodidad. Sea cual sea el medio
que se utilice: teatro, cine o televisión. Otra cosa es que con
el paso del tiempo y con la experiencia sea un auténtico placer
enfrentarse cada día a esa dificultad y disfrutar cuando los resultados
los juzga uno mismo como buenos.
A lo largo de su carrera ha representado numerosos papeles en cine,
teatro y televisión. ¿Cuál de ellos recuerda
con especial cariño?
Resulta sencillo comprender que a los actores nos cueste responder a
este tipo de preguntas ante el pudor de que cualquiera de las personas
con los que uno ha trabajado pudiera sentirse concernido. Cada proyecto
de cine, teatro o televisión mueve ante todo grandes dosis de ilusión
y precisa del esfuerzo y de la aportación del talento de muchas
personas, independientemente de que el resultado no nos acompañe
en todas las ocasiones.
Por otro lado teniendo el
privilegio de dedicarme a esta profesión con la suerte de haber
interpretado tantos personajes me resultaría difícil responder
a tu pregunta destacando unos personajes frente a otros. Es algo así
como serle infiel a los que omitiría.
Es un actor con un gran potencial en cuanto a registros, ha interpretado
a curas, guaperas, asesinos, bobos, homosexuales, y hasta ha sido padre
de familia numerosa. ¿Qué papel resulto más difícil
para usted y cómo se preparó para interpretarlo?
Lo difícil siempre es hacerlo fácil y muchas veces lo
que parece fácil, lo más sutil, es lo más difícil.
Por ejemplo: ¿cómo ser un pusilánime sin caer en la
caricatura? como fue el caso en "En la ciudad sin límites"
de Antonio Hernández, o ¿cómo visualizar una honda
y profunda autoridad siendo un súbdito de la Reina de España
y ante su presencia? como en Juana la Loca de Vicente Aranda. Te
cito estos dos casos por citar sólo un par de ellos, cada papel
ofrece su dificultad y conseguir un buen resultado el verdadero goce de
esta profesión.
¿Para prepararme?.
No suelo preparar mucho, ahora soy más intuitivo que cerebral. Supongo
que los muchos años que dedique a estudiar interpretación
son la base que sostienen mi técnica en estos momentos.
¿Le gustaría que su hijo heredara su vena artística?
Sólo tiene 11 meses y ya adivino en él a un actor. Y no
digo esto porque sea ni más abierto o más espabilado que
cualquier otro. Sé que lo podría ser por cómo mira,
cómo observa, por cómo desarrolla su sensibilidad. Esto no
quiere decir en ningún caso que a mí ni me guste ni me deje
de gustar que lo sea en un futuro. Es esta una profesión muy ingrata
para quien no consigue trabajo y de la que podemos disfrutar un pequeñísimo
número de privilegiados que no somos ni mejores ni peores actores
que otros muchos que lo han intentado y a los que la suerte no les ha permitido
desarrollar su talento.
Supongo que habrá escuchado en más de una ocasión
"Se os va a pasar el arroz". Teniendo en cuenta el amor que
siente por su esposa, y el cariño que prodiga a su hijo, ¿por
qué ha tardado tanto en ser padre? ¿Influye la carrera de
actor en este sentido por aquello de la inestabilidad profesional?
Así es. Sin embargo actualmente la inseguridad laboral es una
característica de cualquier profesión. Une a esto también
el hecho de que a las mujeres que son actrices les cuesta tiempo tener
un hijo pues tienen miedo a perder trabajos durante el periodo de gestación
y retardan el tenerlos hasta que el mismo deseo de ser madres se impone
por encima de cualquier consideración.
¿Cuándo le veremos detrás de la cámara?
No tengo interés de momento. Soy muy vago y no me quiero imaginar
dedicándome en cuerpo y alma durante un año de mi vida a
ser el padre, el confesor, el ilusionista de todo un numerosísimo
equipo de profesionales y encima y, al final, el único responsable
de todo lo bueno y malo de una película. En este país la
falta de medios hace que acabar una película sea una especie de
vía crucis, de ascensión al Everest por la cara más
difícil. No se le ponen al Director los medios para trabajar con
la necesaria tranquilidad. O si alguna vez es así, ocurre en el
menor de los casos.
Después de más de veinte años interpretando
¿ha cumplido sus sueños como actor?
Esa es una sensación que tengo desde el primer día que
me subí a un escenario. A partir de ahí cada nuevo papel
que llega a mis manos es una bendición que recibo con sorpresa y
mucho agradecimiento.
¿Le ha sorprendido el éxito alcanzado con la serie
Ana y los 7? ¿En su opinión a qué se debe su
índice de audiencia?
Supongo que no me sorprende ya que ese fue un argumento que pesó
en mi decisión al elegir este papel, la posibilidad de que se convirtiera
en un éxito. Después de mi experiencia en "Abogados"
quise que el próximo proyecto fuera ganador.
Para mí el truco
no es otro que el que todos conocen ya: una serie familiar, con sentido
del humor etc… También es verdad que muchas veces se intenta hacer
un producto así y no se consigue que funcione.
Sin embargo, según he leído en alguna entrevista le
costó muchísimo decidirse a aceptar el papel de don Fernando
¿Cuál fue el motivo de su duda y lo que le decidió
definitivamente a aceptar?
La televisión te puede "quemar" como actor. En España
es verdad que cada vez menos. Pan de hoy hambre para mañana. En
la parte positiva se encuentra el hecho de que te proyecta a la popularidad
a la vez que te llena el bolsillo. Esta dualidad te da que pensar. Como
actor disfruto mucho trabajando. La televisión te premite ejercer
durante largos períodos de tiempo.
¿Qué le parece el hecho de haberse convertido en el
calvo más sexy del cine español para un gran número
de telespectadores?
Una circunstancia que desde luego no esperaba que me ocurriera en mi
vida.
¿Le resulta complicado ejercer de padre en su vida real?
A mi edad es un acontecimiento que vivo con enorme ilusión y
espero ser un buen padre. Estoy seguro que mi hijo Samuel me sabrá
disculpar si alguna vez no acierto en esta tarea. Le pasa a todos los padres.
¿El hecho de que su esposa también sea actriz ayuda
a entenderse mejor, sobre todo cuando tiene que ausentarse durante días
por cuestiones de trabajo?
Perdóname que procure no hablar mucho de mi vida personal. En
general es un arma de doble filo tener la misma profesión. Tiene
sus inconvenientes y sus virtudes.
¿Qué diferencia existe entre el Roberto Álvarez
que hace 20 años se embarcaba en este mundo teatral y el Roberto
actual?
Más experiencia, más facilidad para interpretarlo todo:
un papel como actor ó la propia realidad. Menos pelo y menos paciencia.
Illy Nes
ENLACES RELACIONADOS
* Roberto
Alvarez, web oficial