CRITICAS DE CINE
AMEN
Por Travis |
Película del realizador Costa
Gavras que ha sido objeto de bastante polémica, parte de ella
a causa del cartel publicitario que consiste en una cruz cristiana modificada
hasta adoptar el aspecto de una esvástica, bueno un poco sensacionalista
y también algo injusto ¿no les parece?.
La película es pues otra de
las muchísimas historias del holocausto judío, en esta ocasión
se cuenta la de un personaje real llamado Kurt Gerstein, un oficial de
las SS encargado de aplicar sus conocimientos científicos a mejorar
los métodos para gasear a los recluidos en los campos de exterminio.
Todo el argumento consiste en un
penoso recorrido del atormentado oficial por diversos estamentos tratando
de denunciar lo que sucede en los campos y encontrando en su camino únicamente
incredulidad, indiferencia y cobardía.
Incredulidad porque nadie podía
concebir que la matanza tuviera proporciones tan gigantescas (uno de sus
interlocutores llega a recomendar a Gerstein que no hable de miles de muertos
sino de unos pocos cientos porque de otro modo nadie le creería)
Indiferencia por la ancestral antipatía
hacia el judaísmo, Gerstein ve con desaliento como los miembros
de su propia iglesia (la protestante) que se habían opuesto con
energía al gaseamiento de los retrasados mentales se muestran mucho
menos entusiastas a la hora de defenderá a los judíos.
Cobardía porque en una Europa
dominada por el nazismo nadie se atrevía a levantar la voz.
La iglesia católica es pues
una mas de las etapas del recorrido de Gerstein en su empeño por
dar a conocer el holocausto que se esta produciendo, y al acudir a ella
encuentra una mezcla de todo lo anterior, primero es tomado por un agente
provocador y luego se encuentra con una institución que tiene mas
interés por contemporizar (por miedo pues el Vaticano no dejaba
de ser una isla en medio de un mar fascista) con los nazis que con oponerse
a ellos, sin olvidar que muchos católicos aun encontrándole
detestable a él y a sus ideas consideraban a Hitler como un bastión
contra el comunismo ateo.
La película pues tenía
mucho que contar, pero lo hace de un modo torpe, atropellado y por añadidura
bastante poco verosímil, como si hubiera prisa por quemar etapas
hasta llegar al clímax de la historia, es decir aquella que tiene
que ver con la Iglesia Católica y su relación con el holocausto.
Es esta sin embargo una visión
de conjunto ya que la película no deja de tener escenas de mérito
(como las que escenifican los avatares de la burocracia vaticana) y sobre
todo esa en la que se muestra a los oficiales nazis contemplando el gaseamiento
de un grupo de prisioneros a través de una mirilla, como todas las
grandes escenas es capaz de mostrar el horror de un modo más nítido
por lo que se intuye mas que por lo que se muestra.
Por lo que se refiere a los personajes
principales es necesario anotarlos también entre los demeritos de
la película. El de Gerstein es muy desdibujado y errático
y no le ayuda nada la histérica interpretación del actor
Ulrich Tulkur. Con el otro protagonista, es decir el joven
sacerdote que trata de ayudar a Gerstein ocurre tres cuartos de lo mismo,
además es un personaje doblemente imaginario pues ni existió
en la vida real ni es tampoco un personaje creíble en la ficción,
tampoco le ayuda una vez mas la interpretación de Mathieu Kassovitz
que se pasa todo el metraje mirando a la pantalla como diciéndole
al espectador “vaya pinta de tonto tengo con la sotana ¿verdad?”.
Es mucho más interesante la
galería de personajes secundarios que al no ser presentados como
héroes resultan también más creíbles: el padre
del protagonista tan ingenuo en sus ideas nazis, la corte de aduladores
y aprovechados que rodean al Santo Padre, el hijo pequeño de Gerstein
que no cesa de gritar “Hail Hitler” todo el tiempo y toda esa galería
de burócratas del exterminio, en especial ese frío e insensible
comandante de uno de los campos de la muerte, ejemplo máximo de
cinismo de una persona que sin creer en los ideales nazis (e incluso riéndose
de ellos) no duda en cometer los mayores crímenes con tal de medrar
en la jerarquía del partido, un personaje muy sugerente que sin
embargo no es hasta la descorazonadora escena final cuando cobra su verdadera
importancia.
Travis.
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