CRITICAS DE CINE
EL JARDIN DE LA ALEGRIA
Por J. A. Pérez |
El talento de Blethyn
Nacionalidad: Reino Unido
Director: Nigel Core
Intérpretes: Brenda
Blethyn, Craig Ferguson, Martín Clunes, Tcheky Kayro, Valerie Edmond,
Phyllyda Law.
Si de algo puede presumir el cine
británico es de una más que notable y firme tradición
teatral que arranca desde antiguo, y que ha aportado, no sólo a
las tablas sino también al séptimo arte, una variada y constante
pléyade de grandes (grandísimos) actores. Gracias a la notable
calidad de sus intérpretes, su cine ha sido desde siempre capaz
de componer una serie de comedias más o menos brillantes, pero siempre
simpáticas y totalmente convincentes.
Porque si hay algo inmutable desde
que el cine es cine, es que, para que una comedia pueda funcionar, no
basta con que la historia que nos cuente sea original y divertida.
Cualquier director sabe de sobra que, por bueno que sea el guión
que tiene entre las manos, un reparto equivocado puede echarlo todo por
la borda. Sin los actores adecuados (y no me refiero sólo a los
principales), cualquier proyecto, por bueno que parezca en un principio,
puede acabar siendo uno más de los tantos mediocres y olvidables
que pasan sin pena ni gloria por la cartelera. Sin embargo, con buenos
cómicos, esos que conocen el oficio al dedillo, un buen guión
puede convertirse en una gran película y un guión flojo puede
convertirse en una película aceptable.
Esto último es precisamente
lo que ocurre con “El jardín de la alegría”, film
pequeño y agradable que arranca de una idea brillante y que se va
diluyendo lentamente conforme avanza su metraje. Porque no deja de ser
original la historia de esa maruja a la que su difunto marido deja en herencia
un cúmulo de deudas y una amante, y que aprovecha su afición
por la botánica para montar en el invernadero una plantación
de marihuana y así salir de la quiebra. El problema es que la premisa
se queda un poco corta y se nota que sus creadores no saben bien cómo
mantener el nivel. Y es justo en ese instante cuando se pone de manifiesto
el talento de esa grandísima y tardía actriz llamada Brenda
Blethyn (“Secretos y mentiras”), que se echa a los hombros la difícil
misión de rellenar las oquedades del film a base de carisma, trabajo
y una pizca de intuición.
Gracias a su medida interpretación
y a la ayuda del resto de un reparto repleto de buenos secundarios como
Craig Ferguson o Phyllyda Law (memorable la escena en la
tienda, después del “té”) “El jardín de la alegría”
pasa de ser una comedia más a convertirse en una de esas delicias
que se dejan ver con una permanente sonrisa en la boca.
A pesar de sus muchos defectos y
de un final demasiado convencional (incluso un tanto ridículo) no
duele pasar por taquilla para aspirar el estimulante humo que deja tras
de sí el trabajo de estos actores. Aunque, en realidad, al final
uno no sabe si esa sensación agradable que nos queda en el cuerpo
es fruto sólo de ese trabajo o de que los efluvios de la marihuana
han acabado por traspasar la pantalla.
Por J. A. Pérez
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