ARTICULOS
de ANIKA CINE.
CRONICA DE UN CORTOMETRAJE: EVA
EN LA NUBE
Rubén Párraga |
"Eva en la nube": el film
Por fin, el otro día pude
ver el montaje final y, seguramente, definitivo de "Eva en la nube",
el film de Jorge Izquierdo que inaugura la prepúber (aunque
espero que wellesiana, que no fordiana, en potencia) filmografía
murciana. Un argumento a medio camino entre "Rashomon", "Quadrophenia"
y "El guateque" al servicio de un elenco de actores más ajustados
a sus papeles de lo que cabría esperar (y es que, no lo puedo evitar,
soy pesimista por naturaleza, pero me encanta sorprenderme), y de un equipo
técnico con mucho que aprender (aunque a esto le pones el certificado
de dogma antes de empezar la peli y se la traga el mismísimo Von
Trier diciendo: "ummm, la luz me recuerda a un puticlub, me gusta"),
siempre y cuando que estén dispuestos. El film se compone de seis
episodios, cada uno correspondiente a uno de los colores del cubo de rubik
(un matemático checo dicen en la película, lo habrán
buscado en una enciclopedia), y entre el tercero y el cuarto, una apología
al cortometraje con forma de... (sí, lo acertásteis, listorros)
cortometraje. Un corto que (debido a su menor complejidad argumental y
técnica) compite en calidad con su hermano mayor, atención
a las interpretaciones que harán las delicias de los amantes de
"Perros callejeros", "El vaquilla" u otros ejemplos menos
patrios. El cortometraje es oscuro y sucio, de temática explícitamente
violenta, con personajes radicales y toscos en sus formas y maneras, precisamente
por eso encaja tan bien dentro de la histora del largometraje, una historia
de colorines y limpia como el prepucio de Légolas, en la que los
personajes son refinados, e incluso repipis. Las actitudes que se muestran
en el cortometraje sin tapujos son las que ocultan dentro de los personajes
asistentes a la fiesta que da Eva en el largo y que, como todas las fiestas
de película, tiene ciertas consecuencias fatídicas. Así
son los personajes de Eva en la nube, alguien podrá verlos
como infantes atrapados en cuerpos de adultos, pero yo digo: "qué
cojones, ¿es que no somos todos niños atrapados en cuerpos
de hombres?", y que le den a ese que ha contestado: "No, yo soy
un hombre". Lo que sí son es gente hedonista, tan preocupada
por el placer propio que pasan por encima de cualquiera (y, ahora que lo
pienso, ¿no somos así todos?, vale, vale, no siempre). Tampoco
hay que generalizar en demasía (aunque es el pan de cada día
en los medios de comunicación... y en lo que no son los medios de
comunicación), pues son seis los episodios que componen el film,
seis episodios que relatan la misma acción desde seis puntos de
vista distintos. Como en todos los films de episodios (y ya sé que
este no es un film de episodios al uso, como aquel tan cachondo de los
siete pecados capitales) unos episodios superan en calidad a otros, unos
resultan más vanos y con menos entidad que otros, incluso algunos
que nacieron como base argumental de la película, al final pierden
en la competición con otros en principio menores (pero sobre gustos
no hay nada... qué asco de refrán). El film se salva dignamente
por el lenguaje narrativo que consigue no dormir al espectador gracias
a encuadres interesantes y movimientos de cámara modestos pero efectivos
(y alejados del efectismo barato). Por lo demás, mucha suerte para
este malintencionado vodevil ye-ye a ritmo de jazz y pop que tiene su puesta
de largo el próximo día 13 de enero en el teatro Romea de
Murcia.
Diario de rodaje.
publicados en http://cineblog.estilovirtual.com/especiales/eva_en_la_nube/
Murcia: Año Cero
España, Murcia, El Palmar,
2 de julio de 2003. Da comienzo el esperado (esperado por los cincuenta
o sesenta que sabían de su existencia) rodaje de Eva en la nube,
el primer film íntegramente rodado con financiación y
equipo murcianos. Algo así como el primer (e hipotético)
rodaje con capital y equipo íntegros de un pequeño pueblo
de la árida Arizona, pero en la capital turística del sureste
español. Jorge Izquierdo (a lo mejor algún día
os suena) es el director, guionista y actor del film, anteriormente había
dirigido cortometrajes y un videoclip para el grupo musical Sidonie. Así,
una veintena de técnicos (ninguno profesional, pese a quien pese)
trabajando de ocho de la tarde a ocho de la mañana (el rodaje se
desarrolla de noche, como la acción de la película) por amor
al arte, y otros tantos actores (por amor al arte y a la fama, todo sea
dicho) de la escuela de arte dramático de Murcia (que la hay), se
reúnen diariamente con el propósito de terminar en un mes
la más megalómana empresa cinematográfica que ha presenciado
la huerta murciana. El argumento: un trasunto del cubo de Rubik en relación
a una serie de beatnicks pijos y repelentes (en su mayoría) en una
fiesta con trágicas, y no tan trágicas consecuencias. Como
tantos otros directores noveles, Izquierdo ha optado por la fragmentación
del argumento en seis hilos sobre el mismo espacio temporal, pero distinto
espacialmente. No soy ni más ni menos optimista sobre el futuro
del proyecto (que como poco terminará rodado y exhibido, en principio
me extrañaría que fuera de Murcia), pero me encantaría
que se forjara en Murcia (que, por si no se nota, es donde yo nací)
un movimiento cinematográfico activo y potente, con ganas y motivos,
con independencia del puto gobierno central y con aprovechando la originalidad
existente. Como en Murcia, debería pasar en La Rioja, Michoacán,
Palencia, Oruro, Cantabria, Chaco o Badajoz. Necesitamos más cine
vocacionalmente independiente, circuitos verdaderamente alternativos, y,
por supuesto, público dispuesto a ver lo que un joven director tiene
que decirle (lo cual seguro que es mejor que lo que diga Michael Bay o
Tom Shadyac, y tantos otros), a pesar de no decirlo trufado por efectos
especiales de infarto.
No pierde el tren
Ya se están empezando a hacer
eco los medios de comunicación autonómicos (de Murcia) sobre
el proyecto "Eva en la nube", del cual ya os he hablado en alguna ocasión
(pero qué digo si hay hasta una sección en mi página).
Algún periódico, guía cultural o magacine televisivo
he visto... y desde luego sólo merecen la pena como mera y vana
publicidad (aunque hay freakys para todo) de la película. Pero la
verdad es que nunca me he sentido muy atraido por esa prensa seria (de
risa) que trata de ser objetiva y no es más que grafo-fórmula,
donde esté la prensa subjetiva explícita (pues la objetiva
siempre es subjetiva encubierta) que le den por culo a Clark Kent. Y puestos
los puntos sobre las íes vamos a los que interesa. He podido leer
por ahí comparaciones con el cine de Woody Allen, supongo
que supeditado al concepto de sexo y experiencia en individuos burgueses,
pero supongo que sería más propio equiparar "Eva en la
nube" con un híbrido entre "El ángel exterminador"
de Buñuel (con esos burgueses repelentes, atrapados en una
fiesta, poniendo a flor de piel sus más patéticas implicaciones
morales) y un "Reservoir Dogs" rodado por el John Waters más
setentero. También la relacionaban con las obras de Barrie (¿entonces
cualquier película en la que aparezca el, casi omnipresente, tema
de la pérdida de la inocencia se debe a "Peter Pan"?, no creo, ¿habrán
leído "Edipo Rey"?) y J. D. Salinger, (más acertado
que J. M. Barrie) con el cual sí admite más comparaciones
verosímiles, aunque, en mi opinión, el autor de "El guardián
entre el centeno" era mucho más humanista que el guión
de Jorge Izquierdo para "Eva en la nube" (el cual sólo
humaniza a los personajes que le caen bien, y no he dicho los buenos).
Con respecto a la distribución del primer largometraje eminentemente
murciano de la historia del celuloide hay que destacar que en principio
se estrenará en un cine de Murcia (El Salzillo, recién adquirido
por la también recién creada Filmoteca de Murcia), después
se tratará de hacer lo mismo en otras ciudades de España,
en busca de un distribuidor (y, esperemos, ayudados por el éxito
comercial de esa película, rodada con 6.000 euros, llamada "La
fiesta", añadir que muy distinta a "Eva en la nube").
Fuera de las fronteras españolas posiblemente también puedan
disfrutar de "Eva en la nube", ya que el director tuvo ciertos contactos,
en un reciente vieje a Nueva York, quedando pendiente la posible proyección
de la película en algún local.
Recta Final
Ya está finalizado el rodaje
de Eva en la nube (en realidad aún estamos currandonos algunas
repeticiones, pues hay que aprovechar la casa que tan gustosamente nos
han proporcionado de gratis), esa producción murciana que ya os
adelanté hace unos días (o meses, yo que sé). Esa
micro-producción (económicamente hablando) que está
alterando el fluir del cine en la huerta murciana. Ya incluso la prensa
y la televisión (TeleMurcia, eso sí) se están haciendo
eco de tan ambicioso proyecto. Tras un primer montaje, se han oido voces
de entusiasmo incomedido (del productor, si a alguien le sirve de algo).
Parece ser que ha quedado incluso mejor de lo que se pensaba (y seguro,
se pensaba de una manera harto positiva). Para los que estén pensando
que es una mierda y que no necesitan verla para cagarse en la madre que
la parió les adelantaré algo del argumento (que es estricto
secreto de rodaje). Para los que vivan a distancias excesivas de Murcia
les pondré los dientes largos (porque serían un ingenuo si
tuviese esperanzas de proyección internacional, o nacional), con
afán de que realicen ellos sus proyectos.
Pinceladas de superproducción
Empezamos hacinados en un chalet
del monte, sin comida ni agua (y vistiendo como vagabundos, algunos más
que otros). Y quien lo iba a decir, la despedida de rodaje de "Eva en
la nube" se hizo a lo grande (pero sin esmoquin). Cortando calles,
okupando establecimientos y, cómo no, mostrando la cretinidad de
las fuerzas del orden como sólo ellos mismos pueden mostrar. Los
días 24, 25 y 26 (la nochebuena, navidad y resacón del cine
independiente murciano) de agosto se llevó a cabo el rodaje de un
cortometraje que forma parte de la película "Eva en la nube".
Un cortometraje que se aleja a zancadas del concepto general de la película
(al menos aparentemente) pero que nos regala escenas de indudable gancho.
Cuenta el secuestro y posterior robo de un taxi (cuyo taxista es una mezcla
de Dustin Hoffman en "Rainman" y Robert de Niro en,
por supuesto, "Taxi driver", pero mejor interpretado) por parte
de dos trasuntos del vaquilla y el torete (los Humphrey Bogart y
James
Cagney de Vallecas, vaya) acompañados de una prima política
de Barbara Stanwyck en "Perdición". Todo con un evidente
tono de cine negro moderno a la usanza de los años noventa ("Reservoir
dogs" o "Violent cop"). El cortometraje ocupa la parte central
del largometraje (un momento en el que se reunen los personajes en torno
a un proyector decimonónico) y da un brío y una sensación
de renovación que viene muy bien al film. Como ya he insinuado,
la refinada y decadente frivolidad estéticamente impecable y moralmente
quebrada de los parias invitados a la fiesta en casa de Eva está
en contraposición con la brusquedad malsana y desvencijamiento moral
público que exhiben los protagonistas del cortometraje. Los escenarios
de esta odisea bukoskiana parida por Edgar Ulmer no pueden ser más
estimulantes. La asociación cultural
La Fragua, prestó
sus instalaciones (consistentes en una factoría semiremodelada,
donde realizan diversas actividades teatrales y artísticas en general,
en medio de Murcia) que ayudaron a dar ese toque de violenta suciedad que
necesitaban las acciones de estos hijos del agobio en pleno estado de éxtasis
autocomplaciente (un "Reservoir Dogs" operado por el Storaro de
las puestas de sol de "Apocalypse now", para que nos aclaremos).
También el ayuntamiento de Murcia quiso colaborar, y con ello la
policía nacional, cortando la Gran Vía de Murcia (que como
su nombre indica es la vía más gran-de de la ciudad, como
en todas supongo) para rodar una escena de vital importancia. Picoletos
interpretando a picoletos como si hiciesen prácticas de adiestramiento,
la grúa de los bomberos para un plano cenital esperadísimo,
un taxi con pegatinas recortadas con una venda en los ojos, público
en el rodaje (joder, esto ya sí que es cine, diría
Roger
Corman) y (no sé si lo he dicho ya) policías que se prestan
para salir en una película (esto casi obliga a pensar que son personas,
je, je). Y, bueno, supongo que quien haya leído las cuatro perpetraciones
que he hecho al film de Jorge Izquierdo tendrá ya unas ganas
locas de verlo, pues ¡cojones!, yo también. Buscad el delicioso
trailer de "Eva en la nube" en www.angelfire.com/zine2/evaenlanube
y se os caerá la baba, anda id en paz y difundid la palabra de Dios...
ejem, (se me ha ido la olla) mejor difundid mi palabra que al menos existo.
Y si estais muertos saludad a Welles de mi parte.
Rubén Párraga
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