ARTICULOS de ANIKA CINE.
REQUIEM POR UN SUEÑO
David PelegrínEs una de las mejores películas de los últimos años a mi modo de ver, no sólo por la excelente dirección de Darren Aronosky, sino también por la fotografía y el gran dinamismo que proporcionan los efectos visuales; y por supuesto por la conseguida interpretación de todo el reparto, en especial el femenino, y eso que eran unos papeles con algunas escenas realmente duras. La trama muestra dos hilos argumentales claramente diferenciables; para profundizar en ellos voy a permitirme usar dos artículos, pues me parece que es el espacio necesario para clarificar los temas y para hacerle justicia. A lo mejor si no has tenido la oportunidad de verla, tal vez encuentres información relevante sobre el argumento que quizá no quieras conocer; si es así no leas el resto hasta que no la veas; aunque por otro lado te aseguro que aún habiéndose revelado detalles importantes, el film no pierde fuerza en absoluto.
Es una tarde de verano como otra cualquiera, en la que Harry (Jared Leto) le está robando la televisión a su madre ayudado por su amigo Tyrone (Marlon Wayans), la van a llevar a un prestamista que les ofrece siempre el mismo dinero, que luego gastan en adquirir heroína; ya han hecho esto otras veces, por lo que el hombre ya les conoce, así como a su madre, a la que luego vuelve a vender la televisión, cerrando un ciclo que se ha repetido demasiadas ocasiones.
Harry y Tyrone se drogan para pasar el rato, para no estar ociosos. Un día deciden comenzar a traficar, así matan dos pájaros de un tiro, por un lado tienen para consumir ellos, y por otro ahorran un dinero que deciden guardar en una caja. El negocio empieza a ir muy bien y Harry hace planes con su novia Marion (Jennifer Connelly), una chica bien, también drogadicta; juntos piensan en abrir una tienda de ropa; en la que ella se encargará de todo; empiezan a formarse ilusiones, a hacer castillos de arena; todo esto esta resuelto mediante una serie de escenas sublimes, muy poéticas. Mientras Tyrone, sueña mucho con su madre, le gustaría que estuviese orgullosa de él. Todo va viento en popa; así que Marion y Harry deciden regalar un televisor nuevo a la madre de éste, y cuando lo hacen él habla con mucho orgullo de lo bien que le va, de su novia; pero anonadado comprueba que su madre no está bien, pero de esto ya hablaremos.
La caja está rebosante de billetes, pero ocurre un hecho que les va a cambiar por completo su devenir. El benefactor que les pasaba a ellos la droga es tiroteado, y Tyrone es encarcelado; la fianza acaba con todos sus ahorros y da lugar al comienzo de una época de vacas flacas. Descubren que cada vez dependen más de su dosis, y lo que había empezado cómo casi un juego se ha convertido en una adicción que poco a poco les está destruyendo. No pueden rehacerse, pues no tienen dinero; y lo que es peor cada vez es más difícil conseguir heroína, aunque sólo sea para consumo propio.
Los momentos idílicos de Harry y Marion han pasado a la história y la relación ha entrado en un momento complicado, al sumarse la dependencia que sufren ambos; y en un arrebato de furia éste le comunica que conoce a alguien que si tiene mercancia; pero el precio es muy alto; ya que es un depravado, que sólo la cambia por favores sexuales de chicas; acto seguido le da su teléfono.
Los dos amigos toman la decisión de salir de la ciudad para intentar rehacerse adquiriendo material para volver a traficar con un dinero que han conseguido, precisamente rogando a Marion para que se acueste con un hombre que es el que les ha pagado.
El final no lo voy a desvelar, pero si diré que es casi lo mejor; cada uno se acaba encontrando, no con sus sueños, que se desmoronan como un gigante con pies de barro, sino con sus peores pesadillas.
David Pelegrín
|
|
PARA PATROCINADORES |
|