ARTICULOS
de ANIKA CINE.
DISNEY Y LA COMPETENCIA
Marta Fernández |
Desde los años 30 a los 90,
la compañía Disney ha sido la pionera en lo que ha
cine de animación se refiere sin que nadie llegara a su nivel. Pero
la todopoderosa compañía ya no está sola en el mercado.
Han comenzado a surgir, y en estos tres últimos años ha consolidarse,
otras compañías que le hacen sombra en la producción
de films de animación. Actualmente, junto a la Disney compiten
otros estudios como la Fox, la Warner y sobre todo la Dreamworks,
un ambicioso proyecto de Steven Spielberg.
En 1937, Walt Disney realiza el primer
largometraje de animación y lo estrena comercialmente. Se trataba
del cuento de “La Blancanieves y los Siete enanitos”. Debido al éxito
que cosechó la compañía con esta película,
comenzaron a ser muchos los cuentos clásicos que fueron viéndose
en la gran pantalla. Cuando murió Walt Disney en 1967, su nombre
se convirtió en una marca de fábrica que desde entonces no
ha dejado de generar beneficios, a pesar de haber pasado por momentos de
crisis como en la década de los ochenta con sus títulos “La
cenicienta”, “La bella y la bestia” o “El rey León”.
Debido a que el volumen del mercado
potencial llegó a ser enorme, y únicamente absorbido, y dominado
por tanto, por una sola compañía, la Disney, tuvo
que empezar a enfrentarse con serios competidores durante los años
90, los cuales han llegado hasta ahora. Estas nuevas compañías
utilizan temáticas diferentes a los cuentos clásicos convencionales
que la Disney utilizó para crear sus películas. La
primera película de dibujos animados estrenada en cines de todo
el mundo y fuera de la compañía Disney fue “Anastasia”,
en 1998, de la conocida productora Fox. Después, vendría
el estreno de la “Espada mágica” por parte de la Warner ese
mismo año. Ambas producciones tuvieron mucho éxito por lo
que años después siguieron haciéndole la competencia
a la Disney en el campo de la animación, perdiendo así
terreno en lo que en principio era su tarea esencial, el cine de animación.
Pero la más seria competencia estaba aún por llegar. En ese
mismo año, 1998, el Rey Midas del cine actual, Steven Spielberg,
creó la Dreamworks. Desde ese momento, se puede decir que Disney
experimentó una tendencia inusual hasta la fecha, es decir, que
en ese preciso momento era ella la que tenía todas las de perder.
Dreamworks estrenó la película “Hormigas” adelantándose
a la “Bichos” de la mítica factoría Disney, donde
ambas tenían como protagonistas del film a adorables insectos que
paradójicamente, sólo trataban de sobrevivir. Además,
fue con estas dos películas cuando se consolidó la utilización
del ordenador y la imagen digital para la producción de películas
animadas, que la Disney ya puso en práctica con la más
que rentable y exitosa “Toy Story” en 1995. Después vendrían
títulos creados por la Dreamworks como la magnífica “El príncipe
de Egipto” (1998), “La ruta hacia el Dorado” (2000) o “Shreck”, la primera
película que consiguió el Oscar al mejor film de animación
en el 2001.
Como hemos visto, los mayores éxitos
de los últimos años de la Disney se han basado en
las nuevas tecnologías de efectos infográficos estrenando
así “Tarzan” y “Dinosaurio” (2000), un autentico fracaso para
la compañía donde se aportó una nueva innovación
para este campo: la filmación de escenas naturales para insertar
en ellos las criaturas generadas por ordenador.
Ante tal competitividad, la Disney
no puede hacer frente a la calidad que ofrece la Dreamworks en sus producciones
por lo que tiene que asociarse con un estudio de animación llamado
Pixar. Es con esta empresa con la que consigue unas recaudaciones que la
vuelven a colocar en lo más alto de la animación digital
actual a través de la película “Monstruos S.A” (2001), rival
de Shreck en la ceremonia de los Oscar antes mencionada, que hacen pensar
que el dibujo artesanal acabará desapareciendo casi por completo,
en contra de los patrones más clásicos de la compañía.
Actualmente, podemos ver en
nuestras pantallas otro duelo da obras maestras de la animación
pertenecientes a estas dos compañías: “Simbad, la leyenda
de los sietes mares”, de la Dreamworks, y próximamente “ Buscando
a Nemo”, de la factoría Disney-Pixar.
Pero pese al poder del que Disney
ha hecho gala desde siempre, desde los inicios del cine de animación,
que en cierta manera creó ella, ha habido otra serie de compañías
que se han movido al margen de los parámetros que regían
la animación de forma mayoritaria en las grandes compañías
ya citadas, e incluso antes de que éstas aparecieran. Se trata de
compañías tales como Hanna-Barbera con sus míticos
personajes Bugs Bunny, Pato Lucas o Los Picapiedra; la series de dibujos
animados para adultos creadas por la MTV como “South Park” o “Beavis
and Butthead”, además de la estupenda “The Simpson’s”.
Es merecido destacar también
el Anime, o Manga, como género de animación, ya que ha existido
casi desde 1814, aunque no ha sido hasta finales del siglo XX que ha empezado
a considerarse un peligro en cuanto a competencia se refiere, justo con
el estreno de la magnífica “Akira” (1989). Pero bueno, eso es otra
historia.
Marta Fernández
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