ARTICULOS
de ANIKA CINE.
El estreno de lo último
de GUSTAVO FONTÁN, "EL ARBOL"
Luis Venosa |
El 1 de febrero
del 2007, se estrenó comercialmente "El árbol".
El 15 de febrero
su blog decía así: "Algo más de 4.000 espectadores
durante las primeras 2 semanas de exhibición, ha sido hasta ahora
el saldo del estreno comercial del último largometraje de Gustavo
Fontán"
Festival
Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires, 2006
Competencia
Argentina
Festival
Internacional De Cine de Polonia
Sección
Era New Horizons
Muestra
de Cine Argentino, Uruguay
Festival
Tandil Cine
SINOPSIS
Frente a la
casa de MARÍA y (67) y JULIO (69), hay dos acacias, muy viejas.
Sus ramas están enlazadas y parecen formar una sola copa. Una de
ellas tiene toda la apariencia de estar seca. Cuando llega
la primavera y reverdecen, no es posible distinguir si las hojas crecidas
son de uno o de los dos árboles.
MARÍA
y JULIO discuten: ella cree que está seca y que hay que tirarla
abajo; teme que se pueda caer sobre alguien. Él duda, cree que no
está muerta todavía, y la riega, como en un acto de fe. JULIO
plantó esa acacia cuando nació uno de sus hijos y no le es
fácil admitir lo que MARÍA dice.
Enlazada con
este conflicto se teje la vida de dos personajes en una casa de más
de cien años. La visita de algún vecino, una fiesta,
los recuerdos y los fantasmas, la lluvia y los sueños, las acciones
reiteradas día a día, las estaciones, las variaciones
de las luces y de las sombras, construyen la trama, para que todo, silenciosa
e irreversiblemente, nos hable del paso del tiempo.
CARTA DE
GUSTAVO FONTÁN
La cercanía
emocional
“La casa donde
se filmó la película es mi casa natal, en Banfield, un barrio
del Gran Buenos Aires, levantada por mi bisabuelo hace más de cien
años, y MARÍA y JULIO, los protagonistas de EL ARBOL, son
mis padres. Los árboles, las dos acacias, son parte de mi propia
vida ya que, desde que tengo conciencia, estuvieron allí, como un
símbolo del paso de los días y de las estaciones: el verdor
de las hojas en la primavera, el resplandor luminoso de sus copas después
de una lluvia en el verano, la caída de las hojas, cercana a su
explosión en ocres y amarillos, la negritud de las ramas -espectrales
a veces- en el invierno. Ya que la intención de la película
es más poética que narrativa, considero importante esa cercanía
emocional con los elementos del relato -no por una intención autobiográfica,
que no la hay- sino porque me permite explorar en sensaciones, imágenes
y sonidos, con más claridad”.
Poetizar
lo cotidiano
“Aunque el
conflicto -la discusión sobre si el árbol está seco
o no- estructura el relato, le da cuerpo, la mirada se detiene
y penetra en las cosas más simples: la sombra de una planta, las
señales del nacimiento del viento o de la lluvia, el silencio de
JULIO, los sueños de MARÍA, o las acciones cotidianas, como
hacer la cama o la comida, colgar las sábanas lavadas, o barrer
el patio.
Creo que hay
algo de eterno en el pequeño suceso, en la modificación íntima,
en las alteraciones de lo que vive y es rozado -siempre y de manera natural-
por la muerte. Los ciclos, el paso del tiempo”.
Tratamiento
estético
“La luz, la
atmósfera de cada estación, era parte constructiva de la
estética. El tiempo hecho pura instancia física. Por eso,
el rodaje se realizó a lo largo de todas las estaciones del año.
Las jornadas eran muchas veces la caza de la luz natural apropiada.
El sonido requería
un tratamiento específico: partiendo de la referencia había
que “extrañarlo”. El rodaje, por lo tanto, tuvo también varias
jornadas de captura de sonidos en la casa, es decir un minucioso registro
de los péndulos de los relojes, de los
ambientes
en las distintas estaciones, de los crujidos de la madera, por ejemplo,
para luego trabajar todo lo registrado cuidadosamente en la postproducción
de modo que le aporte el clima apropiado a los distintos segmentos
de la película.
Las pausas
del rodaje, por otro lado, en relación al trabajo con las estaciones,
nos permitieron trabajar en el montaje durante un año y medio. Se
rodaba y se editaba. Se buscó en el montaje la fluidez en el paso
del tiempo, una cadencia en las alteraciones emocionales, una unidad perceptiva
y rítmica, y una asociación de objetos en leves metáforas”.
Gustavo
Fontán
Ficha Artística
y Técnica
PROTAGONISTAS
….. JULIO FONTAN ..... MARIA MERLINO
Argentina,
2006, 35 mm, 65 minutos
DIRECCION
Y GUIÓN ….. GUSTAVO FONTÁN
PRODUCCIÓN
EJECUTIVA ….. STELLA MARIS CZERNIAKIEWICZ
DIR. DE FOTOGRAFIA
Y CAMARA ..... DIEGO POLERI
DIR. DE SONIDO
..... JAVIER FARINA
MONTAJE .....
MARCOS PASTOR
Acerca del
Director
Gustavo Fontán
nació el 24 de diciembre de 1960 en Buenos Aires.
Se graduó
en la LICENCIATURA EN LETRAS en la Facultad de Filosofía y Letras
de la Univ. de Buenos Aires y en DIRECCION DE CINE en el Centro Experimental
de Realización Cinematográfica (ENERC).
Desde 1993
y hasta la actualidad dicta cursos de Guión y Dirección de
Cine en el Centro de Investigación en Video y Cine de Buenos Aires
(CIEVIC), además de dar clases desde 1996 en la cátedra “Lenguaje
Audiovisual” de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad
Nacional de Lomas de Zamora. Durante los años 2002 y 2003 tuvo a
su cargo la Cátedra de Guión Cinematográfico en la
Carrera de Cine Documental de la Universidad Popular de las Madres de Plaza
de Mayo, y ha dictado talleres y seminarios sobre distintos aspectos del
lenguaje cinematográfico en Instituciones como el Centro Cultural
Rojas y la EMAD (Escuela Municipal de Arte Dramático de la Ciudad
de Buenos Aires).
Fuera de Argentina,
desde 1996 dicta seminarios sobre Lenguaje Cinematográfico y Dirección
de Actores en el CECC (Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña,
Barcelona) y ha brindado conferencias en la IULM de Milán,
en la Universidad de Navarra y en la Universidad de Minnesota.
Además
de dedicarse a la actividad cinematográfica, ha dirigido obras de
teatro entre las que se destacan Del maravilloso mundo de los animales:
Los corderos, de Daniel Veronese, El despojamiento, de Griselda Gambado;
El acompañamiento de Carlos Gorostiza y Ojalá venga pronto
el pájaro del río y Umbral para dos solos, éstas dos
últimas de su autoría.
En el ámbito
de la literatura, ha publicado los libros de cuentos La voz del sospechoso
(Corregidor, 1993) y Los días vacíos (1990). Sus textos (poemas
y cuentos) han aparecido además en diarios como La Nación
y La Prensa., El litoral de Santa Fe y en revistas literarias como Amaru
y Puro cuento, entre otras.
Participó
también en las antologías Cuentistas premiados y Al filo
de la imagen y fue incluido en las trilogías poéticas Esa
luz que retoña y Somos.
FILMOGRAFIA
EL ARBOL
(Largometraje. 2006. Dirección y Guión)
LA COSTA
ERRANTE (Largometraje rodado en España. Producción de
Grup Cinema Art, de Barcelona. Será estrenado durante 2007. Guión
y Dirección)
EL PAISAJE
INVISIBLE (30 min. Documental sobre el poeta jujeño Jorge Calvetti.
2003. Producción, Guión y Dirección. Coproducción
con Grup Cinema Art, de Barcelona. Fue estrenado en el Museo de Arte Latinoamericano
de Buenos Aires. En el Festival de Santa Fe 2003 obtuvo el Premio
Especial del Jurado. Participó en los Festivales de Mar del Plata,
Lérida y Toulouse, 2004). Fue estrenado en el MALBA; oportunidad
en la que también se proyectaron las otras películas sobre
escritores realizadas por Gustavo Fontán.
DONDE CAE
EL SOL (Largometraje con Alfonso De Grazia y Mónica Gazpio.
2002. Producción, Guión y Dirección. En 2002,
participó en el Festival de Mar del Plata, Festival de Olavaria.
En el Festival de Lérida, 2003, obtuvo el Premio del Público.
Compitió en el Festival de Toulouse, 2003. En el Festival
de Viña del Mar 2003, obtuvo el Premio Especial del Jurado.
Se estrenó en nuestro país el 19 de junio de 2003)
MARECHAL
O LA BATALLA DE LOS ANGELES
(63 min.
Documental. 2001. Guión y Dirección. La película contiene
las únicas imágenes documentales del escritor argentino Leopoldo
Marechal).
RITOS DE
PASO (60 min. Video. 1997. Guión y dirección. Trabajo
experimental vinculado a la figura del filósofo y escritor argentino
Macedonio Fernández).
CANTO DEL
CISNE (20 min. 16 mm. 1994, Guión y Dirección. Trabajo
de estructura lírica en torno a la figura y la poética del
poeta Jacobo Fijman, que vivió 30 años en un psiquiátrico
-el Hospital Borda-).
LUZ DE
OTOÑO (30 min. 16 mm. 1992. Guión y Dirección.)
OTROS TRABAJOS
EN CINE:
Colaboró
en el guión de LA CRUZ DEL SUR (largometraje escrito y dirigido
por Pablo Reyero que compitió en el Festival de Cannes, 2003 y fue
estrenada en Buenos Aires en el 2004).
En 1994 participó
como asistente de dirección en dos documentales producidos por Lita
Stantic: MARIQUITA Y PERICHONA (Dirección de Clara Zapettini) y
REGINA (Dirección de Laura Búa)
Críticas
Revista
Variety / Robert Koehler
“La exquisita
película alternativa de Gustavo Fontán, El árbol,
construye una experiencia resonante (...) la película es un
triunfo del cine personal”.
Diario Clarín
/ Diego Lerer
“En El árbol,
Gustavo Fontán recupera ciertos ensayos documentales familiares
al poner su cámara en la casa de su familia y lograr una pintura
íntima y privada”.
Diario La
Nación / Claudio Minghetti
"Fontán
consigue emocionar, y mucho, gracias también a la excelente fotografía
de Diego Poleri, que (no es exagerado) recuerda a la de "El sol del
membrillo".
Página
12 / Horacio Bernades
“El árbol,
de Gustavo Fontán, a fuerza de pura observación logra dotar
a lo cotidiano de un aura que rodea lo sublime”.
Revista
El Amante / Gustavo Castagna
“El árbol
es eso: una confianza poco habitual en tempos narrativos parsimoniosos
y cautos, en valiosas y certeras reiteraciones de momentos cotidianos (...)
Sin deslizarse nunca por los caminos trillados en este tipo de historias
de vida, El árbol expresa su interés a través de un
extraordinario trabajo de la cámara y de la luz (...) El triunfo
mayor es apelar a una emoción contenida, acaso el camino más
complejo de obtener cuando se hace cine”.
Sin aliento
(Diario del Festival BAFICI) / Máximo Eseverri
“Nunca una
película tan extrema estuvo a la vez tan llena de paz: Fontán
realizó este largometraje con sus propios padres de protagonistas
y su casa natal como escenario, recorrido con sensibilidad poética
y precisión microscópica. El árbol es una película
sobre la espera y sobre la muerte, con la habilidad suficiente para evitar
ser un film sobre la espera de la muerte”.
Catálogo
del BAFICI / Alejandro Ricagno
“El árbol
nos roza casi materialmente en su reflexión sobre el paso del tiempo,
las ausencias, y el delicado trabajo del cine como pudoroso testigo de
nuestra finitud. Como en aquel “olmo centenario” del que hablaba Antonio
Machado, El árbol de Fontán es a la vez melancolía
de lo que pasa, y celebración de lo que resiste. Como a la espera
de “otro milagro de la primavera”, milagro también del CINE que
busca una instancia de poesía no declamada, de un soplo que nos
roza y nos obliga a remontarnos en nuestra propia, íntima genealogía
de memorias”.
Enlaces Relacionados:
Blog
de Gustavo Fontán
Luis Venosa
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