ARTICULOS
de ANIKA CINE.
EL ARBOL. LO ULTIMO DE GUSTAVO
FONTAN
Luis Venosa para Anika Cine Magazine |
Argentina continúa dando muestras
de ser uno de los pilares del cine independiente en Latinoamérica.
Calidad y cantidad, e innumerables premios internacionales, confirman una
tendencia que parece no haber encontrado aún su propio límite.
En este auspicioso escenario, el
director argentino Gustavo Fontán, abona una vez más la nómina
del filmes para el corriente año.
“El árbol” – ése el
título de su nueva obra - que hará su primera aparición
en público durante el próxima 8vo. Festival Internacional
de Cine Independiente (11 al 23 de abril), seguramente será de aquellos
que dejarán su imprenta en la crítica y la gente, habida
cuenta de su originalidad, sensibilidad y particular textura narrativa
y visual.
Fontán, ciertamente inclinado
a contar historias tan simples como humanas y conmovedoras, en esta oportunidad
dirige a sus padres, Julio y Mary, entrañables intérpretes
de una trama tan real como sus propias vidas.
Un relato simple, donde un par de
acacias ubicadas en la vereda de la vivienda de la pareja, articulan su
mudo paso por este mundo con la vida, la muerte, la esperanza, los sueños,
merced a un permanente contraste de puntos de vista – los de Julio y Mary
-, sus sentimientos encontrados y perspectivas diversas.


INFORMACIÓN DE GUSTAVO
FONTÁN SOBRE SU PROYECTO Y FICHA TÉCNICA
Sobre el proyecto
por Gustavo Fontán
La casa donde se filmó la
película es mi casa natal, en Bánfield, un barrio del Gran
Buenos Aires, levantada por mi bisabuelo hace más de cien años,
y MARY y JULIO, los protagonistas de EL ARBOL, son mis padres.
Los árboles, las dos acacias,
son parte de mi propia vida ya que, desde que tengo conciencia, estuvieron
allí, como un símbolo del paso de los días y de las
estaciones: el verdor de las hojas en la primavera, el resplandor luminoso
de sus copas después de una lluvia en el verano, la caída
de las hojas, cercana a su explosión en ocres y amarillos, la negritud
de las ramas –espectrales a veces- en el invierno.
Ya que la intención de la
película es más poética que narrativa, considero importante
esa cercanía emocional con los elementos del relato –no por una
intención autobiográfica, que no la hay- sino porque
me permite explorar en sensaciones, imágenes y sonidos, con más
claridad.
Aunque el conflicto -la discusión
sobre si el árbol está seco o no- estructura el relato, le
da cuerpo, la mirada se detiene y penetra en las cosas más
simples: la sombra de una planta, las señales del nacimiento del
viento o de la lluvia, el silencio de JULIO, los sueños de MARY,
o las acciones cotidianas, como hacer la cama o la comida, colgar las sábanas
lavadas, o barrer el patio.
Creo que hay algo de eterno en el
pequeño suceso, en la modificación íntima, en las
alteraciones de lo que vive y es rozado –siempre y de manera natural-
por la muerte. Los ciclos, el paso del tiempo.
Por lo tanto, el tratamiento visual
y sonoro tiene, más que una función referencial o documental,
la intención de poetizar sobre lo cotidiano.
En el fondo, pretendemos explorar
– y contar- esa sensación de vulnerabilidad, íntima
e inefable, que sentimos todos cuando una acción reiterada,
a lo largo de días y de años, o las distintas señales
que nos otorga la vida, nos hacen evidente nuestra propia finitud.
Gustavo Fontán
ELENCO Y STAFF
CON LA ACTUACIÓN DE: JULIO
FONTÁN y MARÍA MERLINO
GUION Y DIRECCIÓN: GUSTAVO
FONTÁN
FOTOGRAFÍA Y CÁMARA:
DIEGO POLERI
SONIDO: JAVIER FARINA
MONTAJE: MARCOS PASTOR
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: STELLA
CZERNIAKIEWICZ
INTERNET MARKETING: LUIS A.
VENOSA
Luis Venosa y Gustavo Fontán
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