ARTICULOS
de ANIKA CINE.
'CONTINUIDAD DE LOS PARQUES'
Genialidad y Talento
Anika |
CONTINUIDAD EN LOS PARQUES
Genialidad y Talento
Tras
muchos años deseando ir al teatro el pasado 29 de enero se me presentó
la oportunidad de asistir en Valencia capital, en el teatro Talía,
a la obra “Continuidad de los parques”
dirigida por Jaime Puyol.
Era mi primera vez y asistiría con un grupo de amigos. Para mí
era importante salir satisfecha del teatro, de eso iba a depender mucho
el que me aficionara a él o no. Además uno de los actores,
Víctor
Clavijo, era amigo mío, lo mismo
que una de las chicas que estaría con el equipo, Diana. Para mí
esto también era importante porque si bien veo el potencial de Víctor
en el cine y en televisión, desconocía cómo sería
la experiencia en el Teatro.
Diana desapareció puertas
adentro diciéndome: “Espero que os ríais”. Suena a comedia
¿no?. La risa real, la que te sale de dentro y disfrutas
como si no existiera otra, es difícil de conseguir; si vemos que
son chistes fáciles no les damos importancia, así que el
reto de los actores de “Continuidad
de los parques” y de su autor cobraba más
relevancia en este asunto.
Y la obra comenzó. Oscuridad,
se abre el telón, se encienden luces tenues, aparece Víctor
Clavijo como narrador y parece acercarse
con sus palabras a Cortázar. Aquello sonaba muy dramático.
Me asusté, casi me aterré. ¿No era una comedia? No
podía reirme ante algo que no me gustaba si quería ser honrada,
así que esperé.
E hice bien, porque en un rato mis
carcajadas -la verdad es que cuando me rio lo hago muy alto, no puedo evitarlo-
sonaron sobre el teatro una y otra vez, y curiosamente no era algo constante
porque esta obra es muy muy especial. Me explico: el parque (el escenario)
es una constante pero no es siempre igual gracias a los efectos, los actores
aparecen y desaparecen con distintos personajes, son como pequeñas
historias, algunas parecen entrelazarse, otras no, y el surrealismo brilla
con luz propia, pero todo esto se resume a dos cosas: Genialidad y Talento.
Las escenas no están realizadas
con chistes fáciles, el guión y los personajes son auténticos,
no importa que salgan una y otra vez con
distintos
roles, cada historia tiene su propia vida, y nada es lo que parece.
Estás mirando al escenario y crees entender algo que no es, a veces
tienes que esperar al final de la escena para comprender el verdadero significado
de lo que te están mostrando, y no sólo te desconcierta y
te hace disfrutar sino que además, mientras la estás viendo,
no puedes evitar reirte, y cuando no lo haces hay una sonrisa perenne en
tu rostro. Esa fue mi experiencia.
No puedo descubrir aquí las
escenas, ésas hay que ir a verlas al Teatro, pero todos salimos
de allí comentando pequeños retazos de “Continuidad
de los parques” a la que yo hubiera llamado
“Locos en el parque”, como la escena del taxista, o la del atracador, o
la de los “niños” acosando a un señor, o la del teléfono
móvil, o la del perro, o la de… lo siento, resulta que si me pongo
me doy cuenta de que os contaría todas y cada una de las escenas
porque resultaron brillantes.
Voces potentes, escenas difíciles,
misterios, confusiones, risas… Genialidad y Talento.
Quiero agradecer a Jaime
Puyol el que escribiera la obra, y a los
actores Víctor Clavijo, Fernando
Andina, Darío Paso, Joaquín Climent, José Luis Patiño
y Carolina Román el que me descubrieran
lo bonito que es el Teatro con su talento indiscutible, y por supuesto
al resto del equipo técnico
que se encargó del decorado, luces, producción, etc… Y por
supuesto a Diana,
que se encargó de que no faltara nada y a la que secuestramos para
que cenara con nosotros.
Me
hubiera gustado hacerme una fotografía con todos, pero había
demasiada prisa para cenar algo porque aquel sábado hacían
doblete, y tenían poco tiempo para volver al escenario. Por eso
sólo se verán en este artículo un par de fotografías
propias (el resto de fotografías han sido cedidas por la productora
Dramaturgia 2000).
Mi más sincera enhorabuena.
Espero que los teatros se llenen porque os lo merecéis, y mi primera
impresión ha sido más que favorable, perfecta. Por ello,
gracias.
© Anika
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