ARTICULOS
de ANIKA CINE.
El cortometraje en el 42
Festival de Cine de Gijón
Roberto Cuadros Muñoz
2004
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La atención a los conflictos
actuales y el retrato de la juventud desde diferentes ángulos constituyen
las líneas temáticas de los cortometrajes de la selección
oficial vistos en el último Festival Internacional de Cine de Gijón,
procedentes de muy diversos países (Noruega, Reino Unido, Bélgica,
Haití, Estados Unidos, Uruguay, España, República
Checa, Irán, Irlanda, Francia), y exhibidos y/o premiados en prestigiosos
festivales internacionales. Las producciones intentan reflejar, a su manera,
las realidades de los países a los
que
representan. Así, War
on Paranoia, de Jannicke Systad Jacobsen,
sin argumento establecido, parece un pretexto para reflejar el clima de
tensión en Noruega con respecto a Estados Unidos. L’Évangile
du Cochon Créole, de Michelange
Quay, dirige su mirada a Haití y a su difícil situación
político-social. Silent
Companion, de Elham Hosseinzadeh, a
partir de una simple anécdota (un viajero que cruza la frontera
para conseguir un vestido de novia para su futura esposa), con una desoladota
escena final. El retrato de la juventud, de una juventud violenta, aparece
mostrado en Wise guys,
de Adrian McDowall, que aúna juventud y una banda de crimen organizado;
como también Streets,
de Jon Howe, y The straight and
narrow, destacable por su estructura
de tiempos a la inversa.
Una mirada más amable la ofrecen
Love me or leave me alone,
de Duane Hopkins, una historia sobre el primer amor adolescente, donde
destaca el trabajo de la joven actriz protagonista, Zoe Rieti, y ganador
del premio al mejor cortometraje en Edimburgo y Vila do Conde; The
Raftman´s Razor, de Keith Bearden,
con influencias del cómic; y Niño
Vudú, de Tony Bestard, que con
una duración excesiva y un pésimo trabajo actoral (en especial
del protagonista Fernando Tielve), parece una excusa para abordar el mito
de Jimi Hendrix dentro de la iniciación sexual de un adolescente
en nuestros sesenta, tema que también (re)trata Bregman,
el Siguiente, dentro de una familia judía.
Bregman, el siguiente,
de Federico Veiroj (Uruguay / España) y Heart
is a piece of meat (Srce Je Kos Mesa),
de Jan Cvitkovic (República Checa) se alzaron ex-aequo con el premio
al mejor cortometraje, otorgado por El Jurado Internacional, integrado
por Jane Balfour, Diana Sánchez, Monte Hellman (que hizo especial
hincapié en “la calidad general de los cortos”), Lisandro Alonso
y Tristán Ulloa. El Jurado Joven prefirió decantarse por
Flatlife,
corto belga de animación realizado por Jonas Geirnaert, que ya fue
Premio Especial del Jurado en Cannes. En el segundo, corto “mudo” (sólo
hay sonido ambiente), sobresale el trabajo matizado de su enternecedor
protagonista.
Otros cortos que pudieron verse
en la sección oficial fueron Amuak,
de Koldo Almandoz, donde algún crítico ha observado inspiración
directa en Kim-Ki Duk; The Carpenter
and his clumsy wife, de Peter Fot,
un macabro y divertido cuento con reminiscencias de Jeunet y Caro, mereció
alguna distinción; Nenyure,
de Jorge Rivero, Premio Nuevos Realizadores del Festival de Cine de Gijón
2003, resulta pretencioso, demasiado cool, con voz en off en inglés
y metáforas funerarias. Intenta retratar el paso de la soledad,
el silencio y la desolación por una ciudad (que no es otra que el
pueblo asturiano de Mieres). Fuera de competición, El
Pozu, de Tomás Fernández,
originó una absurda polémica por parte de cierto sector,
ya que cuenta el asesinato de un militante del PSOE por la Guardia Civil
en 1948. Razones políticas aparte, la proyección del cortometraje
sólo se justifica por la ambientación en Asturias y por ser
el segundo premio del concurso de Nuevos Realizadores en la edición
del Festival de Gijón del año pasado.
Los cortos también tuvieron
su sitio, conviviendo con los largometrajes, en casi todas las demás
secciones (¡Algo de lo que deberían aprender tantos festivales!).
En cuanto a “La noche del corto español”, algunos cortometrajistas
asumieron el lema “Mostrar, no
competir”,
como fue el caso de Xosé de Zapata, guionista de Minotauromaquia
(dirigido por Juan Pablo Etcheverry), o Xavi Sala, director de Los
Padres. Otros autores (Daniel Sánchez
Arévalo o Zoe Berriatúa, responsables de La
culpa del alpinista y El
despropósito, respectivamente),
sin embargo, subrayaban la importancia de la competición. Se proyectaron
igualmente en esta sección El
soñador (de Óskar Santos)
y Recursos humanos
(José Javier Rodríguez).
En “Enfants terribles”, se proyectó
el corto alemán Slippery
Tale (Susanne Seidel); en “Esbilla”,
pudo verse el español Dos
Encuentros (Alan Griffin); en “Llendes”,
De la Fuente
(de Ramón Lluís Bande, sobre la figura de la revolución
asturiana de octubre de 1934) y Teoría
de los Cuerpos (Isaki Lacuesta). En
los ciclos dedicados a cineastas, se pudieron ver los cortometrajes del
británico Simon Pummell (Blinded
by Light, Butcher's Hook, Cupid, Digital Baby, Evolution, Heartache, How
Long is a Minute?, Ray Gun Fun, Rose Red, Secret Joy of Falling Angels,
Satin, Storybrowser, Surface, Tension
y Temptation of Sainthood;
del sueco Lukas Moodyson (Talk),
los del británico Peter Watkins The
Diary of an Unknown Soldier, The Forgotten Faces;
y los del taiwanés Tsai Ming- Lang (The
Skywalk is Gone). Estos dos últimos
directores han sido objeto de dos de las tres publicaciones del festival.
La otra versa sobre “Dentro y fuera de Hollywood. La tradición independiente
del cine americano”, sección en la que se emitieron los cortometrajes
A Movie
(Bruce Conner); Breakaway
(Bruce Conner); Mothlight
(Stan Brakhage); Pull My Daisy
(Robert Frank, Alfred Leslie); Scorpio
Rising (Kenneth Anger); y Window,
Water, Baby Moving (Stan Brakhage).
El apartado “Escuelas de Animación
en Francia” ha centrado su atención en La
Poudrière y Supinfom,
dos de las más prestigiosas escuelas francesas a escala mundial.
De la primera, se ofreció una amplia retrospectiva con los siguientes
títulos: Au Creux de Cou
(Chloé Millar), Carnet
de Voyage (Sophie Dupont), Confection
Dames (Mikaël Alex), Jacadi
(Chaïtane Conversat), Le
Bonheur en Passant (Christel Guibert),
Le Cheval Rouge
(Rémi Chayé), Le
Chou (Anne Larricq), Le
Grand Plongeon (Guillaume Delaunay),
Le Trésor du Tetard Sale
(Amandine Fredon), Les Animals
(Eric Montchaud), Midnight Pastorale
(Gian-Maria Leroy), Picore
(François Bertin), Pourvu
qu'ils me laissent le temps (Sophie
Roze), Prise de Terre (Camillelvis
Thery), Table Rase
(William Kentridge), Tant de
Chiens (Stéphane Ricard), Tchaé
(Li-Chin Lin), Temps de Cuisine
(Grégory Duroy). De Supinfom,
se escogieron Akryls
(Yann Couderc, Xavier Henry, Bruno Hajnal), Bus
Stop (Blandine Lecointe, Thierry Nguyen,
Baptiste Sola, Olivier Staphylas), Indigen
(Episode 279)
(Nicolas Chevalier, Laurent Sauvage, Alexandre Theil, Julien Vanhoenacker),
Jalopy
(Jordane Menard, Vincent Viriot), Le
Déserteur (Olivier Coulon, Aude
Danset, Paolo de Lucia, Ludovic Savonnière), Le
Grand Jour (Raphaël Chabassol),
L’autre
(Geoffrey Payen), L’Enfant de
la Haute Mer (Laëtitia Gabrielli,
Pierre Marteel, Mathieu, Renoux, Max Tourret), Norbert
Le Rat (François Xavier Pourre,
Julien Pernes), Otsu
(Lucas Vallerie, Mathieu Gastaldi, Sylvain Crombet), Pad'Panic
(Chloé Bocktaels, Frédéric Boulin, Julien Moulinier,
Mikaël Duval), Parenthèse
(François Blondeau, Thibault Deloof, Jérémie Proulers,
Christophe Stampe), Pffirate
(Xavier André, Guillaume Herent), Tim
Tom (Christelle Pougeoise, Romain Ségaud),
Un Chien Né Coiffé
(Barbara Malleville), Vers l’Igloo
de La Mère-Grand (Sandra Ramos),
Vera
(Gilles Ribstein) y William,
Edgar, Miguel and Petit Bob, dirigido
por Olga Marchenko.
Procedente de la European
Coordination of Film Festivals, de la que
el Festival de Gijón ofreció una selección, es la
serie “Europe in Shorts VIII: Películas Experimentales”, que sobresalió
por la diversidad de países, planteamientos y desarrollos: Alone.
Life Wastes Andy Hardy (Martin Arnold,
Reino Unido); Holding the Viewer
(Tony Hill, Reino Unido); Home
Stories (Matthias Müller, Alemania),
Hong Kong
(Gerald Holthuis, Alemania); Kugelkopf
(Mara Mattuschka, Austria); New
Book (Zbigniew Rybczynski, Reino Unido);
Theatre of the Motors
(Ilppo Pohjola, Finlandia); y Work
and Progress (Vivian Ostrovsky y Yann
Beauvais, Francia).
En el apartado “Día D’Asturies”,
se proyectaron 12 cortos, 10 de ellos a competición. Pudieron verse
A la Cola
(David Goberna, Adrián Castañeda); Adolf
474 (Ricardo Fernández Peña),
Amáquina
(Francisco Deborja); Ego
(Javier González Bernardo); Entaina
(Alberto Pardo), Gigia
(Antonio Linares), Gritar
(Carlos Navarro), La Casa Vacía
(Paulino Ibáñez), Los
Intelectuales (Rafael Martínez
del Pozo),
Maletango
(Pedro Antonio Curto), María
Luisa (Patricia García Quesada),
Nablus, la Ciudad Fantasma
(Alberto Arce), Nada Personal
(Elena Tamés), Náufragos
(Imanol Ruiz de Lara); Por ti
(Javier González Prada, Francisco González Prada, Raya (Bruno
Mateo González): Tierra de guerrilleros (Amanda Castro). El Jurado
de la sección (de autores, temática y/o ambientación
locales) concedió el premio “DÍA D’ASTURIES” al cortometraje
Bon Voyeur, dirigido por Iraida Lombardía. A
la cola y Por
ti responden a la iniciativa “No
nos cuentes películas, ¡hazlas!”,
surgida como apoyo a la realización de documentales que reflejen
la realidad de la juventud asturiana y su entorno, una de las líneas
maestras que desde hace tiempo guía el espíritu del Festival.
Fotografías pertenecientes
a la web oficial
del Festival, componentes del Jurado
Roberto Cuadros Muñoz
Web
Oficial del Festival
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