ARTICULOS
de ANIKA CINE.
EL CINE Y LA CAVERNA
David Pelegrín |
Estamos atados dentro de una caverna
subterránea. Sólo vemos una pared que hay en el fondo; en
ella se proyectan sombras, que creemos que son elementos reales, puesto
que no tenemos motivos para pensar lo contrario. Los objetos auténticos
están fuera, lo que contemplamos no son más que sus reflejos...
no hace falta decir que estoy hablando de una de las más grandes
aportaciones de Platón al mundo de la filosofía, se
trata del mito de la caverna, que podemos encontrar en su obra La
república. En el cine no han sido ajenos al inmortal legado del
filósofo griego.
Morfeo, el nombre ya lo dice
todo puesto que se trata del dios de los sueños, advierte a Neo
que él sólo le va a mostrar la verdad; el filósofo
desciende a la caverna para liberar a los presos, la ascensión al
mundo real es dolorosa, y muchos se resistirán, pues están
habituados a las sombras que se proyectan en su mente mediante Matrix.
Los mantienen ocupados con una vida y existencia falsas, los distraen para
aprovecharse de ello. Están en una prisión que no pueden
ver, oler ni tocar, una prisión para la mente. En la caverna también
está presa nuestra mente, atada en las creencias de un mundo que
no se corresponde con el verdadero, el sensible, del que provienen nuestras
limitaciones, nuestros pensamientos, la información de nuestros
sentidos... todo falso, tanto como el mundo virtual que crea Matrix
para entretenernos; pero existe otro mundo, el inteligible, que supone
el conocimiento verdadero, el exterior a la caverna, la salida de Matrix...
Vemos que las conexiones son evidentes,
pero no acaban aquí, Platón señala que es función
de los conocedores de la verdad el mostrarla a todos los demás,
prisioneros en el caso de la caverna, enchufados a un programa informático
en el caso de matrix. Pero hay una gran dificultad añadida,
y es: la no aceptación por parte de algunos de estos a conocer otra
realidad. La ignorancia es la felicidad, la comodidad de tener una vida
más fácil a cambio de no ser cierta; esto es lo que ansia
Cifra, que, tras haber sido liberado; ansía volver a la placidez
de su antigua vida, ya que se encuentra con que la verdad no es quizá
como esperaba. Y es que el ascenso es doloroso, terrible para algunos.
Prefiero quedarme en la caverna, prefiero no saber nunca cómo es
la vida fuera, quiero olvidar todo lo que he aprendido... estos son los
pensamientos de Cifra.
Pero vamos a explicar este último
concepto, bajo el punto de vista contrario, también mediante otra
película, tan sobresaliente como la anterior, se trata de Abre
los ojos, de Alejandro Amenábar. En ella se ve claramente
que cuando César descubre que no está viviendo lo
que se imaginaba, y a pesar de poder seguir con una grata existencia en
el falso mundo, elige volver a la realidad, pues es absurdo seguir entre
sombras. Vivir en una especie de sueño que sabemos que no es verdad
se le antoja imposible una vez conoce todos los hechos. Quiero saber cómo
es el mundo ahora, quiero vivir de verdad. Exactamente lo contrario que
ansiaba Cifra.
Hacen ya miles de años que
Platón escribió La caverna, me satisface ver
las múltiples interpretaciones que se pueden hacer esta obre imperecedera,
me encanta comprobar, que a veces, el cine puede enriquecer a la filosofía.
David Pelegrín
Para más y mejor información
sobre cine y filosofía recomiendo “Lo que Sócrates diría
a Woody Allen”, un genial libro que hace poco que se editó en
España; ha sido el premio espasa de ensayo 2003, el autor es Juan
Antonia Rivera.
David Pelegrín
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