ARTICULOS
de ANIKA CINE.
REVISION DE EL OTRO BARRIO. Una
mirada poética al cine.
Victor Clavijo |
Que el cine es un negocio es algo
que no se nos escapa. Que no siempre produce buenos dividendos en la taquilla
también lo sabemos. Que el cine es un arte ( el séptimo para
ser exactos) está claro. Y respondiendo a la ecuación "el
cine es un arte pero también es un negocio que no siempre da buenos
dividendos en la taquilla", si despejamos la x nos sale "El Otro Barrio",
película de Salvador García Ruiz ("Mensaka") que pasó
prácticamente inadvertida por nuestras carteleras.
La película, de la que
ya había oído comentarios entusiastas y con la que me hice
hace poco en DVD, me atrapó desde un principio. Si la historia,
de Elvira Lindo, ya es fabulosa más aún lo es la puesta en
escena de la película. Salvador García Ruiz sabe introducir
el elemento de “lo poético” en una historia con tintes sociales
que fácilmente se podía haber quedado en un drama al estilo
Estrenos TV. Esto a lo que llamo “lo poético” es para mí
la conjunción de una serie de elementos que hacen que la historia
trascienda el realismo para elevarse a otro nivel. Las transiciones escénicas
y la puesta en escena de algunos monólogos de la película
por parte de Salvador García Ruiz, un texto que rebosa belleza por
los cuatro costados sin caer en lo literario o lo teatral, la introducción
de un personaje del Más Allá (o sea, muerto… o sea, del otro
barrio) que habla con uno de los protagonistas, el monólogo en el
que Aníbal (Alberto Ferreiro) cuenta la historia de su infancia
y lo hace dirigiéndose a la cámara rompiendo con ello
la condición de voyeur del espectador para hacerle partícipe
de su historia, la fotografía intimista de Teo Delgado (a veces
casi pictórica), los silencios, la música de Pascal Gaigne…
todo ello hace de El Otro Barrio una obra poética. Si a ello le
sumamos las interpretaciones sobradamente convincentes de todo el reparto
(mención especial a Pepa Pedroche, Mónica López y
Alberto Ferreiro) que llenan sus trabajos de vulnerabilidad y verdad, el
resultado es una obra maestra que sorprendentemente ha pasado
sin pena ni gloria por nuestras taquillas.
Tal vez el hecho de que se estrenase
prácticamente a la vez que El Bola, otra película de tintes
parecidos a la anterior que tuvo una mayor acogida entre el público
gracias a los premios de La Academia, no favoreció al resultado
de taquilla de El Otro Barrio. Hay quien comentó lo desacertado
del título que sonaba a secuela de la película Barrio de
Fernando León. Nada más lejos de la realidad.
Tal vez me haya vuelto un entusiasta
irracional, casi fanático, de esta película (me lo dicen
mis amigos que están hasta las narices de que les recomiende
verla) pero me entristece haberla descubierto tarde y saber que muy poco
público fue a verla a las salas. Creo que Salvador García
Ruiz es uno de nuestros más grandes cineastas y aún no tiene
el reconocimiento que se merece. ¿Tal vez porque no se ha presentado
en Crónicas Marcianas con camisetas que anuncien a bombo y platillo
el título de su película?. ¿O tal vez porque va a
ser cierto, una vez más, aquello de que nadie es profeta en su tierra?.
Para mí es un misterio. Y algo malo se desprende del injusto resultado
de taquilla de esta película: la confirmación en algunos
productores de la vieja idea de que el cine bueno no da dinero y
que, por tanto, más vale Sacary Movie en mano que cine de autor
volando. Desalentador, pero ….¿cierto?.
Víctor Clavijo
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